San Andrés Cholula: Gestión modelo en seguridad… si el modelo fuera el caos
Por Luis Casco
Con todo respeto permítanme felicitar públicamente al ayuntamiento de San Andrés Cholula, presidido con gran dedicación por la señora Guadalupe Cuautle Torres. Porque hay que reconocerlo: en materia de seguridad pública, esta administración ha logrado algo verdaderamente histórico. No cualquiera consigue que hasta los fraccionamientos más exclusivos del municipio suenen a zona de guerra un lunes por la tarde. Eso, señores, requiere talento.
Este lunes 27 de abril, con el sol todavía en lo alto y la gente disfrutando su día, dos sujetos en motocicleta llegaron a la plaza Adagio, en Sonata, Lomas de Angelópolis, y dispararon contra dos hombres que iban a subirse a su camioneta. Cuatro casquillos quedaron tirados en el piso. Ningún detenido. La policía desplegó un operativo de búsqueda con toda la solemnidad del caso y, fiel a su costumbre, no encontró a nadie. Impecable.
Pero no se preocupen. Según informó el ayuntamiento, se están llevando a cabo “las investigaciones correspondientes”. Esa frasecita tan querida, tan versátil, tan útil para no decir nada con muchas palabras.
Ahora bien, para que el lector entienda la magnitud del logro administrativo, permítame presentarle las estadísticas de esta brillante gestión. En los primeros siete meses de 2025, San Andrés Cholula registró 2,139 carpetas de investigación, un aumento del 13.1% respecto al año anterior. Diez delitos al día. Cada día. Sin fallar ni en puente ni en día festivo. Una constancia que muchos empleados del sector privado quisieran para sí mismos.
Los homicidios dolosos crecieron un 66.6%. Las lesiones dolosas, un 43.8%. El narcomenudeo, un 30%. Y marzo de 2025 se alzó como el mes más violento del mandato cuautlista, con 338 delitos. Una marca histórica. Un récord que nadie pidió pero que el municipio ostenta con orgullo involuntario.
Pero el momento cumbre de esta gestión —el que merece un lugar en los anales de la administración pública poblana— ocurrió el 14 de abril pasado. Esa madrugada, en el bar Distrito 29 de la 14 Oriente, un hombre fue asesinado y otro herido. El detalle encantador es que el bar operaba sin licencia desde febrero. Sin permisos definitivos. Nomás con una “prórroga para continuar su trámite”, como quien dice: “Tantito más, jefa, ya merito”.
¿Y dónde estaba la presidenta Cuautle cuando todo esto salió a la luz? Presentando, con bombo y platillo ante los medios de comunicación, su nueva ruta turística municipal. El nombre, por si les faltaba el detalle poético: “Caminos de Fe”.
Fe. Justo lo que hay que tener para vivir en San Andrés Cholula.
La propia edil confirmó que el bar llevaba meses operando sin papeles y declaró, con toda la firmeza que la situación ameritaba: “No es posible que sigan abiertos antros a esas horas, vamos a tomar medidas”. Aplausos. Bravísimo. Lástima que esas medidas no se le ocurrieron en febrero, cuando el antro abrió sin permiso, sino en abril, cuando ya había un muerto en el piso. Pero bueno, más vale tarde que nunca, como reza la sabiduría popular, aunque en este caso el difunto seguramente hubiera preferido lo primero.
Y por si alguien pensaba que la violencia en San Andrés era cosa de colonias populares, el municipio también tuvo a bien democratizarla. En octubre pasado, tres sujetos en moto le bajaron unos 2 millones de pesos a un cuentahabiente frente al Banorte de Plaza La Ruta, con disparos de cortesía incluidos. En enero, delincuentes asaltaron un negocio en el Centro y recibieron a tiros a los policías que acudieron al auxilio. La inseguridad en San Andrés no discrimina colonia, nivel socioeconómico ni código postal. Qué municipio tan incluyente.
Y como si hiciera falta otro foco rojo, en los últimos días varios conductores han reportado agresiones con armas de fuego sobre la Atlixcáyotl. Una de las vialidades más transitadas, más visibles, más “importantes”. La pregunta es inevitable: ¿también ahí van a esperar a que pase algo más grave para voltear a ver?
Uno quisiera pensar que todo esto es mala suerte, que la presidenta Cuautle heredó un municipio complicado y que está haciendo lo que puede. Y quizás algo de eso es cierto. Pero también es cierto que llevas más de un año en el cargo, que los números van para arriba, que los antros sin permiso abren solos, que los operativos no atrapan a nadie y que tu respuesta pública más recordada del mes es el nombre de una ruta turística.
Con todo el respeto que me merece su investidura, señora presidenta: San Andrés Cholula no necesita más caminos de fe. Necesita caminos vigilados. Calles donde la gente pueda llegar a su carro sin agacharse. Antros que no abran sin licencia. Operativos que, de vez en cuando, detengan a alguien.
Eso, o que el municipio cambie su eslogan oficial por uno más honesto: “San Andrés Cholula: aquí la fe no es opcional”.
Con todo respeto, claro.


