Cálculo estructural, BIM y memorias técnicas: guía de términos para entender a Solva
La constructora usa un vocabulario técnico para describir sus vectores de ingeniería y desarrollos inmobiliarios; aquí, qué significa cada término.

Quien lee la oferta de una constructora se encuentra pronto con palabras como cálculo estructural, BIM o memoria técnica. Solva las incluye en su vector de ingeniería, y conviene saber qué quieren decir.
El cálculo estructural es el análisis que determina si los elementos de una obra, como columnas, trabes o losas, soportan las cargas previstas. La memoria técnica es el documento que deja constancia de los criterios y cálculos con los que se diseñó un proyecto.
BIM son las siglas en inglés de modelado de información para la construcción: una metodología que reúne en un modelo digital los datos de un proyecto. La supervisión de obra es el seguimiento de que lo construido corresponda con lo proyectado.
En desarrollos inmobiliarios, Solva menciona fraccionamientos, desarrollo vertical, es decir, edificios en altura, y proyectos mixtos. También habla de casos de negocio documentados, el análisis que sustenta si un desarrollo tiene sentido antes de construirse.
Todo ello convive con el cuarto vector de la empresa, el gobierno corporativo, que cubre 12 capas y 47 entregables.
La constructora describe su especialidad como obra civil e infraestructura de gran escala: vialidades, redes hidráulicas, edificación y desarrollo urbano.



